Proyecto realizado junto con Viveros Ferpas.
Dibujos y esquemas: David Jiménez.

El proyecto pretende fragmentar la terraza en cuatro espacios con diferentes ambientes, y de esa manera descubrir el jardín paso a paso. Esta reorganización nos genera situaciones intimas, descubiertas o personales.
Primero liberamos espacio junto al salón comedor, de esa manera la terraza funciona como una extensión de éste. Se ablanda el pavimento mediante la colocación de tarima tecnológica que aporta calidad y confortabilidad al exterior. La tarima se remata contra el balcón con césped artificial, intuimos que el verde se pierde al doblar la esquina, ganamos amplitud y una situación ambigua, ¿que habrá detrás? ¿Quizá más jardín? Por otro lado, hacia la izquierda la tarima se pierde entre los quiebros de la traviesa de madera, que gracias a las distintas alturas dota al jardín de ritmo y dinamismo.

Junto a la zona cubierta planteamos una pequeña alberca con planta acuática. Nenúfares y equisetum abrigan esta zona húmeda que reverbera el ambiente. Este espacio acuático está enclaustrado por ejemplares de golden crest, éstos por un lado iluminarán el patio y por otro contrastarán con el macizo de Gaura que confiere al tercer espacio de una atmosfera más campera, y rustica.

Por último junto a las habitaciones aparece de nuevo el césped, el pavimento se vuelve más blando, pretendiendo por un lado, ser una extensión de la zona de juego de los niños y por otro crear ambiente mucho más íntimo para los padres. Preside la zona una tarima de traviesa ecológica, que recuerda a una terraza europea. La jardinera del muro crece para albergar Stretlitzias augustas, russelia, pittosporum… la nueva vista desde las habitaciones.

Este jardín contiene:

Agapanthus africanus, Lantana montevirensis, Russelia, Equisetum, Viburnum lucidum, Eugenia, Thulbalgia, Pittosporum nana, Golden crest, Gaura, Strelitzia augusta, Nenufar, Hibiscus rosa-sinensis.

Leave a Reply