Un jardín con aroma a nana. Diseño de jardín en Madrid.

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Hoy comparto con vosotros mi último diseño de jardín en madrid. El proyecto surge de la nana que escucha el pequeño de la casa, aun en el vientre de su madre. Me encanta trabajar con el recuerdo como herramienta de trabajo y cuando me propusieron diseñar un jardín desde una canción de cuna, no puede hacer otra cosa más que aceptar.

Además, para los que me pedís consejo sobre cómo abordar un proyecto de diseño de jardín, os dejo una pequeña descripción del método de trabajo. Eso sí, os animo ha hacerlo escuchando Hushabye mountain.

El proyecto se construye a través de tres herramientas proyectuales. La primera es la métrica. Su diagramatización sirve de base para determinar las cuatros estancias, sus cualidades y dimensiones. La segunda herramienta es la letra. Se plantea una montaña de sensaciones, que del mismo modo que  ocurre en la nana, el jardín también funcione como un espacio con alma. Por último se cruza el diagrama métrico y la montaña fenomenológica con las sensaciones que produce el tema al escucharlo. La ternura, los recorridos, el paseo o lo cíclico, son conceptos que aparecen cuando escuchamos la nana.

Hushabye Mountain.

A gentle breeze from Hushabye Mountain
Softly blows o’er Lullaby Bay
It Fills the sails of boats that are waiting
Waiting to sail your worries away
It isn’t far to Hushabye Mountain
And your boat waits down by the quay
The winds of night so softly are sighing
Soon they will fly your troubles to the sea
So close your eyes on Hushabye Mountain
Wave good…bye to cares of the day
And watch your boat from Hushabye Mountain
Sail far away from Lullaby Bay.

La montaña del Silencio.

Una suave brisa de la montaña del Silencio
Suavemente sopla sobre la bahía de la nana.
Se llenan las velas de los barcos que están esperando
Esperando a navegar por tus preocupaciones.
No están lejos de la montaña del Silencio.
Y tu barco espera en el muelle.
Los vientos de la noche en voz tan baja suspiran
Pronto van a volar tus problemas al mar.
Así que cierra los ojos en la montaña de Silencio.
Di adiós a las preocupaciones del día.
Y mira tu barco desde la montaña Silencio
Navega lejos de la bahía de la nana.

Con todo esto, surge un jardín sencillo que se va aterrazando. Semioculto va descubriendo al visitante las tres zonas que lo componen, permitiendo además que el acceso y la salida no se realicen por el mismo lugar, lo que enfatiza la idea de “lo cíclico”.

La primera plataforma se divide en dos zonas. Primero una pradera de césped con pequeñas masas de Cotoneaster lacteus que teñirán de color al jardín en invierno, a continuación se oculta un espacio fresco presidido por un bosquete de abedules jóvenes y un sotobosque de helechos. La segunda plataforma se plantea como un espacio limpio y sobrio que se ajardinará mediante maceteros y flores de temporada. Por último, la tercera terraza está dedicada a la piscina y el Cercis siliquastrum, el árbol como alegoría de los barcos de la bahía de Hushabye Mountain.

El seto que recorre la vivienda es Eleganus, este aumenta de espesor en alguna zonas, lo que se entiende como un guiño a la métrica de la canción.

Espero que os guste y si es así, no dudéis en dejar algún comentario.

Cotoneaster.

Eleagnus.

Cercis siliquastrum.

Patio con abedules.

La fotografía de Tim Van de Velde.

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Fotografiar es conceder a otro la potestad de ver a través de tu alma durante unos instantes, corriendo el riesgo en ese tiempo de permanecer transparente y vulnerable.

Pero además de esto, si el fotógrafo es bueno, leer arquitectura, y por ende el paisaje, a través de los ojos de este, es un ejercicio la mar de interesante. Primero por que es alguien ajeno al proyecto, desconoce su problemática, los inconvenientes durante el diseño o durante la ejecución, y además en la mayoría de veces es la primera vez que visita el lugar. Lo aprehende en ese instante, lo cual tiene su interés, creedme. Pero por otro lado es un ojo experto, ejercitado a través de fotogramas y fotogramas. Entiende la luz y el espacio, el lleno y el vacío, la nada… y el todo.

En fin, hoy os traigo a Tim Van de Velde, un fotógrafo con alma de sociólogo o sociólogo con alma de fotógrafo. Fotografía luminosa y de matices, donde capta el silencio y el bullicio a partes iguales. Su mirada inquieta fija el objetivo tanto en el paisaje como en la arquitectura, pero no solo se queda allí, ya que Tim Van de Velde le saca a punta a cualquier situación que merezca un instante de nuestra alma.

Os dejo un pequeño resumen fotográfico pero os animo a seguir su web, hay descubrimientos muy interesantes.

Los paisajes melancólicos de Brya Schutmaat.

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Hoy miércoles os traigo a un fotógrafo de esos que inspiran. Brya Schutmaat recorta periferias, lugares perdidos y melancólicos. Su fotografía trabaja la relación entre territorio y tiempo. Schutmaat introduce el parámetro temporal en sus imágenes. El paso del tiempo, las estaciones o la ruina son tema recurrente es su peculiar mirada sobre el paisaje que le rodea.

Imágenes divergentes y melancólicas. La carretera, el trazado del ferrocarril o los tendidos eléctricos, expanden la fotografía mas allá de su límite. El uso de un contraste bajo, el tono homogéneo y atmósferas en suspensión, da como resultado imágenes ligeras, densas e intimistas.

Fotografía: Brya Schutmaat.

El mito de la caverna según B-ILD. Búnker reconvertido en vivienda de vacaciones.

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El estudio belga B-ILD, reconvierte este antiguo bunker holandés en una pequeña vivienda de vacaciones. Paisajismo y arquitectura se dan de nuevo la mano para llevar a cabo este matrimonio peculiar. Tal como diría mi amigo Eduardo Blázquez, el proyecto nos habla del mito de la caverna en una propuesta que trabaja el paisaje como un escenario infinito. La vivienda, oculta, se proyecta –con sus mismos m2- en el exterior. Una tarima de madera se implanta en el paisaje como mínima intervención en el territorio. Diálogos asilvestrados entre madera y prado, plano y montículo. El campo es ahora jardín. Juegos de llenos y vacíos, volúmenes y superficies son la esencia de esta rehabilitación quirúrgica, que reprograma un espacio en un pasado huidizo del entorno, y que ahora mira al infinito como imagen especular de su belleza interior.

¿Qué más decir? Cuidada decoración interior que mantiene la esencia y austeridad de lo que fue.

Y vosotros, ¿qué opináis?

Datos del proyecto:

Estudio de arquitectura: B-ILD.
Ubicación: 4214 Vuren, Netherlands.
Superficie: 11m².
Año: 2014.

Fotografía: Tim Van de Velde.

David Jiménez visita el jardín de Hércules

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Hoy es un día emocionante, Tribuna de Ávila publica la entrevista que Eduardo Blázquez me ha realizado para su blog El jardín de Hércules.

Conversación fresca sobre jardines edificados desde el recuerdo. Espacios sensoriales y luminosos donde la higuera se hace presente. Diálogo sobre el paisaje contemporáneo como tapiz de experiencias vitales, tabla de salvación del siglo XXI. No os la perdáis.

Entrevista completa aquí: El jardín de Hércules.

Visita al jardín El Capricho, Madrid.

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Si hay un lugar en Madrid donde enamorarse, ese lugar es el Jardín de El Capricho. A las afueras de la villa, junto a la Alameda de Osuna, se ubica este jardín con tintes románticos. Con espacios italianos, afrancesados y pictoricistas propios del paisajismo inglés del siglo XIX, el parque nos atrae y envuelve. Su atmosfera perturbadora y dinámica desarrolla en nosotros diversas experiencias de permanencia del lugar. Mientras los espacios clasicistas nos dan la bienvenida, el gran paseo nos acompaña a través de un paisaje italiano en el que los altos cipreses sempervirens no cesan en su empeño de recordarnos quienes son los verdaderos dueños del lugar. Son poderosos y nosotros no pertenecemos a esa escala, ajena y exuberante. Escenario poético dónde agua y cielo se conecta a través de masas vegetales testigos de un pasado tortuoso.

El jardín se erigió en un proceso que, aunque como todo jardín podríamos decir inacabado, la historia cuenta que su construcción duró más de cincuenta años. Concretamente desde 1787, hasta 1839. Su Mecenas, María Josefa Pimentel, duquesa de Osuna (1752–1834) encargó el proyecto al arquitecto francés Jean-Baptiste Mulot.

Jardín-parque, parque-jardín que desdibuja el límite, diluyéndose en un paisaje construido con maleza, cercis, castaños de indias y tilos. Ardillas, patos y cisnes hacen suyo un lugar en el que la naturaleza ha reconstruido de una forma artificiosa y genial una porción del Edén mediterráneo.

Si estáis en Madrid no olvidéis perderos por el, quizás os encontréis.

Horario de Visita del Jardín El Capricho.

Del 1 de octubre al 31 de marzo sábados, domingos y festivos de 9 a 18:30 horas.
Del 1 de abril al 30 de septiembre sábados, domingos y festivos de 9 a 21 horas.

La historia de los cipreses del Parque de El Retiro.

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Si hay parterres con personalidad en el Parque del Retiro de Madrid, sin lugar a dudas el conjunto de cipreses topiarios de la puerta de Felipe IV es uno de ellos. Aunque su historia es incierta, voy a dar un par de pistas sobre su origen.

El jardín está situado en la calle Alfonso XII y mantiene aun su estilo francés con el que se concibió. Es ahí donde encontramos una alineación de cipreses recortados que intriga a quien lo visita.

cipreses retiro
Puerta de felipe IV Retiro
cipreses retiro

Pero, ¿exactamente que tipo de ciprés es? El troco liso y claro es propio del cupressus sempervirens. Y ¿esa forma? Lo más seguro es que años atrás -posiblemente a principios del siglo XX-, la alineación de cipreses fuese un simple seto, muy parecido al que existe tras ellos en la actualidad y que en algún momento sufrieron alguna enfermedad o falta de mantenimiento que clareó la base del troco, zona que no se recupera, ya que el ciprés no brota en madera vieja.

Retiro puerta de Felipe IV

¿Qué pasó después? Es ahí donde entra la genialidad de un jardinero atrevido y con imaginación. Lo más seguro es que tras ese periodo de deterioro -que por otro lado ha sido común en el parque-, algún jardinero podó las pocas masas verdes de forma topiaria, lo que en el futuro dio como resultado los espectaculares ejemplares que conocemos hoy.

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